alaqaladra

Un espacio para que la letra tome cuerpo en la palabra

Acompañamiento pedagógico en la relación con la lectura y la escritura

Dos figuras, una blanca y una rosada, unidas por dos líneas de letras que van y vuelven entre ellas sobre un fondo azul.

Acompañamos a niñas, niños, adolescentes, jóvenes y adultos en su relación con la lectura y la escritura: en la escuela, en la universidad y en otros momentos de la vida. Cuando se trata de niños y adolescentes, la familia hace parte del acompañamiento.

Trabajamos en dos modalidades: presencial en Medellín y virtual.

También acompañamos a colegios y docentes.

Acompañamiento

El acompañamiento

Cada acompañamiento se construye con cada persona, a partir de su relación singular con la lectura y la escritura.

No trabajamos con métodos de corrección ni con ejercicios repetitivos. Exploramos las formas de aprender de cada uno y construimos puentes hacia la lengua escrita.

Una figura sentada hecha de letras; de sus rodillas salen mariposas con las palabras alegría, espíritu y estrella.

En la escuela

Niñas, niños y adolescentes para quienes leer y escribir se volvió difícil: las letras se voltean, se cambian o no aparecen; leer cansa, duele o da miedo. Lleguen con un diagnóstico o sin él.

También quienes no tienen ninguna dificultad y quieren explorar otras formas de relacionarse con la lengua.

En la universidad

Jóvenes y adultos que estudian, sobre todo en humanidades, ciencias sociales y artes: acompañamiento durante la formación profesional, para ingresar a la universidad o para retomar estudios interrumpidos.

En otros momentos de la vida

Adultos a quienes leer y escribir les sigue costando, o a quienes, en algún momento de la adultez, leer o escribir se les volvió difícil.

Cómo funciona

Un recorrido que empieza en alaqaladra, pasa por la primera conversación (con la familia, si son niños o adolescentes) y los primeros encuentros, entra en un ciclo de acompañamiento presencial o virtual donde se escucha, se lee, se escribe y se construye con las propias formas, sigue por la familia y la institución cuando hace falta, y termina en el cierre: a la palabra.

Instituciones

Colegios

Acompañamos a colegios en torno a casos específicos, en adaptaciones, encuentros con familias y espacios con el equipo docente.

Escribirnos desde un colegio
Un aula sin personas: un sillón, pupitres, un tablero y una lámpara, habitados por letras sueltas.

Docentes

Docentes

Acompañamos a docentes a pensar sobre casos específicos y en torno a la lectura y la escritura en el aula.

Escribirnos como docente
Dos personas frente a frente y, entre ellas, un círculo de tinta rodeado de letras.

Perspectiva

Perspectiva

Alaqaladra es un espacio pedagógico construido a partir de años de acompañamiento e investigación. Su orientación teórica y ética viene del psicoanálisis.

El lenguaje nos constituye. Antes de leer y escribir ya estamos en él: es lo que nos permite habitar el cuerpo, hacer lazo con otros y decir algo propio.

Una figura humana de pie hecha de letras b, d, p, q y a; de su cabeza salen más letras.

Lo que hemos aprendido

Leer le pasa a alguien

No es solo una función del cerebro que se entrena.

Las dificultades van y vienen

Aparecen, cambian o desaparecen de la mano de lo que le va pasando a cada uno. No son una avería.

Los errores dicen algo

Una letra volteada falla en la lectura correcta, pero acierta en otro sentido: dice algo de quien escribe.

No venimos a decir que todo lo anterior estuvo mal

Se trata de hacer nuevas preguntas y explorar otros caminos.

Pensamos la dificultad para leer y escribir como un modo singular de habitar la lengua. A veces, más que una dificultad, es una solución.

Una escritura infantil convertida en paisaje: las letras forman el horizonte y una figura está de pie sobre una O grande.

El nombre

Qaladra es palabra escrita al revés: la p se vuelve q y la b se vuelve d. Así la escriben, y la leen, algunos de los estudiantes que con su singularidad le han enseñado a este espacio. El nombre nace de eso que se pensaría que es la escritura de un error. Pero aquí no se corrige: aquí jugamos. Así nació alaqaladra: cuando otro estudiante, al leerlo, dijo «abracalabra», la magia. Y eso es: la fórmula que hace aparecer algo más, la palabra mágica. A la palabra, hacia donde apunta este acompañamiento.

El nombre tiene tres tiempos. El primero invita al juego sonoro, a la palabra mágica. El segundo implica que uno tiene que quedarse ahí un momentico, tratando de estar seguro de lo que está leyendo: el efecto espejo, donde hay que detenerse a ver. Y el tercero es que después aparece la sombra: lo que uno va a leer, lo que puede emerger.

Un perfil que dice las letras q, a, d, b hacia un espejo ovalado, donde aparecen como d, b, p, a.

Quiénes somos

Soy Lina Chancí, docente de lenguaje. Los procesos de alfabetización son lo mío. He trabajado en ellos de muchas formas, escenarios, personas y momentos.

En algún momento algo más faltó. Había explorado muchas formas de alfabetizar, y aun así me encontraba con muchachos con dificultades en las que no sabía cómo intervenir. Necesitaba entender, de una forma mucho más profunda, qué es lo que pasa con la lengua, para entender qué es lo que nos pasa.

En el psicoanálisis encontré una forma de pensar al ser humano atravesado por el lenguaje: no en lo técnico, sino en lo que nos hace humanos, lo que nos duele, lo que nos impide y lo que podemos hacer con eso. Hace casi cuatro años empezó este viaje con un estudiante con muchas preguntas, y luego llegaron otros. Busqué un espacio académico para pensarlo, y la maestría abrió todas las ventanas a estas preguntas.

Licenciada en Educación Básica con énfasis en Humanidades, Lengua Castellana (Universidad de Antioquia). Magíster en Psicología y Salud Mental, con énfasis en psicoanálisis (Universidad Pontificia Bolivariana), con la tesis ¿De qué es síntoma la dislexia?

Preguntas

¿Hace falta un diagnóstico?

No. Muchos llegan con uno y otros sin ninguno. El diagnóstico no es el punto de partida, ni mucho menos el de llegada.

¿Esto es una terapia?

No. Es un espacio pedagógico cuya orientación teórica y ética viene del psicoanálisis. No hay nada que curar, pero hay todo por aprender y por crear.

¿Es un refuerzo escolar?

No. A veces estudiamos juntos lo del colegio o la universidad, pero no siempre ni todo. Construimos con cada uno su propia manera de relacionarse con el saber, y tendemos puentes para que algunos campos de conocimiento que resultan ajenos o difíciles se vuelvan más accesibles.

¿Y si no tiene ninguna dificultad?

También puede venir. Hay familias que eligen que sus hijos exploren la lengua desde la relación singular que establecen con ella. Otras, porque desean que sus hijos estén acompañados en sus procesos de aprendizaje desde nuestra perspectiva de trabajo. Y otros, simplemente, porque aprenden mejor a partir de la conversación que permite el espacio.

¿Cómo participa la familia?

Con niños y adolescentes, la familia hace parte del proceso desde la primera conversación, y nos encontramos con ella a lo largo del acompañamiento.

¿Es presencial o virtual?

Las dos cosas: en Medellín puede ser presencial o virtual, y desde cualquier otro lugar, virtual.

¿Cuánto dura y con qué frecuencia?

No hay una duración fija. Se acuerda con cada persona y se va transformando durante el proceso.

¿Cuánto cuesta?

Cada acompañamiento es distinto, así que lo conversamos en cada caso.

Contacto

Si quieres conversar sobre un acompañamiento, escríbenos o mándanos un audio. Así podemos escucharte o leerte detenidamente y responderte de manera oportuna.

Una mano azul que escribe una línea de bucles; arriba flotan las letras b, d, q, l y a.